Es la provincia con más extensión territorial. Cada día que pasa pierde más vegetación, mientras el desmonte se ha convertido en la geografía de la región. Primera de cuatro entregas sobre la realidad de esta castigada provincia.Entrevista PANAMÁ. Conocida como la gran frontera nacional y la región históricamente privilegiada por su flora y fauna, con el pasar de los años el gran tapón de Darién está sucumbiendo ante la motosierra.
La provincia de Darién es la más grande en extensión territorial con 16,803 km². Cuenta con la mayor riqueza hidrográfica y, paradójicamente la menos poblada, hasta el 2008 con 45,325 habitantes. Sin embargo, se está viendo amenazada su existencia por la deforestación y la tala indiscriminada y sin control, corriendo el serio riesgo de perder su vegetación en los próximos años.
Camino a esta provincia, a la orilla de la carretera, es fácil observar potreros devastados por la práctica más popular del área: la quema con fines agropecuarios y la tala para la venta de madera. Al adentrarnos en la región el paisaje no es distinto. La deforestación es evidente y dolorosa.






Carlos, un oficial que por más de 20 años ha patrullado día y noche los 266 kilómetros de espesas selvas tropicales y ambiente hostil -en pleno corazón del denominado tapón del Darién-, es de los pocos integrantes del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) que ha sobrevivido a varios enfrentamientos con los grupos armados colombianos que operan en ese territorio fronterizo con Colombia.
PANAMÁ. La vida de los pobladores de la provincia de Darién transcurre entre el miedo y la esperanza de que algún día la inseguridad que se registra en esta región pueda cambiar.


